jueves, 30 de diciembre de 2010

Parajes de irrealidad

El tiempo pasa
como las nubes pasan de largo para seguir pasando
por arriba de otras partes.
Pasa la tarde sin sentar precedente
como si atrapasen a un ladrón de poca monta
que salta el paredón, nomas,
por robarse ropa del alambre.

Un par de gritos, un sopapo,
y a volver a la calle nomas
a seguir el rastrillaje.

Llega otra noche
mientras se nos va a muchos la juventud descreída,
y se irá,
se seguirá yendo para algunos
a pesar de alguna buena señal
que nos tomaremos el trabajo de obviar.

Existen los talveces y el porque,
y las mil ideas en las que cada uno
intenta hacer entrar a la realidad y a los otros
a los golpes.
Golpes que al final nos hacen sangrar
pero no nos damos cuenta hasta que el líquido tibio
nos chorrea más abajo de las rodillas
dejando un triste rastro en el piso.


Pasan y pasan las nubes por pasar nomas.
Para seguir yendo a pasar por arriba de otras partes

o a llover.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2010)

domingo, 26 de diciembre de 2010

Memorial

Pedimos boleto con la voz de siempre algo más quebrada...

Comunicación monosilábica,
ya todo se ha incendiado acaso
Solo quedan estas vías de idas y vueltas.
Estos trenes de ventanas apedreadas
que sirven de retraso
y para no perderse en el camino.

Porque en estos momentos
hay que volver a lo básico aunque parezca sin objeto,
porque todo parece sin objeto en lo inmediato
como si fuésemos taxidermistas de este nuestro tiempo.
Este tiempo en que no encontramos que hacer
más que huir sin mapas
del pasado...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2010, calor)

jueves, 16 de diciembre de 2010

A de ausencia

Condena al olvido,
obstinación, o deber, o locura,
quién lo sabe.
En todo caso...
ni la última
ni la primera vez.

Estas buscando cosas
que no se localizan con brújulas ni sentidos,
vas peregrino
como si llevases una carta.
Una que tu pupila húmeda fingirá no haber leído.

Misión que no comprendes porque acaso nunca ha existido,
esgrima intelectual,
paso firme,
cosas perdidas.
En el horizonte se perfila

otra tarde de lluvia.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2010)

domingo, 12 de diciembre de 2010

El ermitaño




Se puede barajar y dar de nuevo
pero las cartas se van marcando.

Laberinto perdido, encontrado.
Laberinto que desemboca en otro,
laberinto,
laberinto,
tres veces laberinto
donde siempre vas solo.

No hay porque ni sincronismo
las cosas no respetan compases,
solo pasan.
Como pasan temporales,
pasa Sol,
pasan Lunas.

Acaso estas atado.
Vos simplemente reaccionas,
pensás tarde,
actuás
raramente.

Laberinto, laberinto...
No habrá amor sin sufrir,
no habrá nada nunca sin arriesgarse,
solo inercia.

No pudiste romper la cadena
sos otro eslabón roído pero en su sitio.
Esperando un golpe de suerte,
un milagro,
una mano amiga...


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2010)

jueves, 9 de diciembre de 2010

El viaje pasaba por la sal

el fin no es lo último
des-animarse
es el fin
un fin infinito, circular
como un kilómetro para un caracol

No sirven advertencias
no sirven los "vamos a lo seguro"
los días son del anterior un duplicado,
la rutina cansa
la cabeza duele,
los brazos pesan
la razón tambalea,
el corazón se desacompasa

mientras alrededor todo sigue

en un orden absurdo.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2010)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Alturas verdaderas

Debe ser raro sentirse edificio.
Abrir párpados de persiana.
Mirar de arriba
recorrido por tuberías y cables.
Pisar cimientos con tal fuerza bruta.

Ser rascacielos, de vidrios espejados,
aguantar el viento,
sostenerse alto.
Estar atento a los rayos,
y cuando alguien se acerca,
a abrirle subrepticio la puerta.

Por suerte seguirán inventando cosas
para los ávidos de novedades del progreso.
Por suerte seremos siempre irremediablemente humanos,
inconvenientes,
torpes,
inconstantes,
frágiles.
Por suerte me han dado este divino designio de sangre,
esta sed de seguir buscando.

Tal vez no pueda salir nunca de mi planta baja,
pero ya estuve con vos,
allá en las nubes…

El Poeta del Asfalto

sábado, 27 de noviembre de 2010

Circomundo

¿cuánto vale mirar si no se ve?
cuánto lo que se acumula donde la polilla hace su nido,
cuánto
lo que decimos que vale.

el posible dolor,
no vale tanto como jugarse por lo que uno quiere
y cortar los hilos de la marioneta cínica
práctica
que por miedo a ganar
vive atada al circo
y ni cae
ni se levanta
ni acaso sabe

que existe

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2010)

martes, 23 de noviembre de 2010

Retruco

Si la primer mano va parda,
ahora hay que jugarse todo
o aceptar el mundo como es y acabarse con la joda
de que no somos porque no nos dejan
y no porque no queremos.

Ahora es la hora
de con una sota y un as del mismo palo
cantarle un quiero al falta envido de lo que queda
o irse al mazo a seguir soñando

lo que pudo ser...


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2010)

viernes, 19 de noviembre de 2010

Otra carta quemada

Amor,
y olvido

¿estabas?
¿o venías?
o tal vez...
no estabas, ni venías.
Tal vez nada es así;
simplemente nos sucede,
como un instante a otro se sucede.

Te imagino llegando tranquila
desde la inmensidad a esta hora
en que me encuentro a la espera
bajo el peso del cobre de tantos atardeceres.
Aquí,
donde entre mármol y héroes
y estandartes desteñidos
cada cual debe forjar su propia historia,
de amor
y olvido,


y amor.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2010)

domingo, 14 de noviembre de 2010

Cìclico


Esquivar un escalòn
no sirve de nada

ni saltearse
gota a gota la lluvia

creer

que el crepitar de las brasas
sirve de algo

cuando sabemos
que la historia

no hace màs
que repetirse

y que nosotros

apenas
podemos disimularlo.



viernes, 8 de octubre de 2010

Semáforo

Por suerte es domingo a la mañana,
cabeceo.
Me duermo de a ratos
cuando nadie me mira.
Me siento monótono y cansado,
siento los ojos muy lejos del suelo.

Este es mi respiro,
el resto del tiempo: frénetico.
Mutando de rojo a verde
te detengo,
te doy paso,
te advierto de amarillo.
Soy testigo
de los que venden caro la derrota
y un ramito de fresias,
o una birome.

De los camiones con acoplado que me pasan raspando.
De los que cruzan por cualquier parte
de los que van perdidos
en la ciudad loca.
Algunos hallan fuerzas en su soledad,
van con los vidrios arriba,
dicen que no con el dedo
cuando les quieren limpiar el parabrisas.
Otros salen a jugársela,
yo le digo lo mismo a casi todos.
Vas demasiado rápido
para darte cuenta que estas vivo.
Son más frágiles de lo que piensan,
pero no me hacen caso.

Quiero que me veas de verdad,
frenética ciudad.
Ignorado soy,
nadie mira el espejo retrovisor,
van y van,
no paran de hablar.
Todos quieren lo mismo,
al mismo tiempo,
a toda velocidad
sin reflexionar.
¡ya!
Alguien tiene que sacar el pie del acelerador
o vamos a terminar muy mal.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2008)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Saberes, deberes, y no haceres.

Dioses mudos que rigen el tiempo,
Invisibles.
Indicaciones que creemos oír
fin de tarde, Caronte aguarda

Miro la palma,
tengo la llave de la prisión,
creo que aún no le he comprendido.
Vuelvo y vuelvo a aquí.

Fuerza que se vende,
cajones
pedidos,
reclamos.
Cerebro fritado,
pucheros de corazón trozado y agrio

Horario,
esperanza ciega hasta el fin
obediencia sin fin, ni futuro.
Horario,
horario ajeno,
horario impuesto,
horario nuestro, amigo vivo.

Fin de tarde,
sensación de nada,
alarga el Sol sombra de barrotes
Caronte aguarda al borde de alguna noche
mientras tengo la llave de la prisión

sin comprenderlo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

sábado, 4 de septiembre de 2010

Danzarín

baila, baila ahora
aunque no haya música,
aunque no hay nadie conocido, o del todo de tu agrado,
aunque sean todos figurones de cartón,
incluso uno.
baila

aún sin garantías,
entre lo que parece otro abismo,
o la locura.
Baila
aunque sientas bronca,
aunque estés cayendo,
aunque parezca que ya no sirve de nada.
Que nada queda sobre esta tierra,
lo mismo baila

siempre hay alguien que se olvida de avisar,
que ese tango

era el último


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, agosto de 2010)

Danzarín por Anibal "Pichuco" Troilo y su orquesta

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Poema consultado con la fiebre

Lluvia al otro lado del cristal,
se escapa,
gotea.

Truena,
y la ciudad va cayendo tan lenta como de costumbre.
Tan sutil y arrastrada como una pareja que baila La Yumba.

El viento arrecia, la luz parpadea y al fin se corta
mientras la basura se atora en los sumideros.

Buscan seguridad los roedores,
corren a las partes altas.
Pongo una laja, sobre la rejilla de la cocina
pues por ahí asoman siempre.
Me arranco con decisión el apósito
y unos cuantos pelos que al él se han hermanado
y lo tiro al tacho,
mientras siento que pedazos de los muros van cayendo
al hueco de mi patio.

Allá, fuera siempre.
Mojados por el aguacero,
doblados por el viento
iluminados por relámpagos, también,
los que sabían huir
seguimos huyendo

sin mayor sentido,
ni saber a donde.

No veo la hora que es,
no veo que tan cerca o lejos estoy,
no quiero ir a dormir.
Me acaricio la cicatriz,

hace frío acá,
sabés

¿quién dejó de golpe todo el viento entrar?


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, Buenos Aires agsoto de 2010)

Para saber lo que el La Yumba (tango de Osvaldo Pugliese) presione play

lunes, 30 de agosto de 2010

Sonda

Cápsula,
girando
sin abajo ni arriba.
Alienada,
inalcanzable.

“Busco algo que me sirva” acaso dice.
Ya no sé
a donde ir.

No encontró su salida creativa,
intentó volver a la rutina
y salió catapultada otra vez a esconderse
de su oscuro porvenir,
de su filtro intelectual que ataja toda emoción,
de su guerra sin cuartel con lo cotidiano.
de su testarudez por enderezar la curvatura

¡Guerra!,
guerra adentro tuyo,
sentimiento de castigar y castigarse incontenible.

La gravedad intenta atraparte,
llevarte otra vez a lo tuyo
mientras tu ser
busca más
y más

y

m
á
s

espacio.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires,junio de 2010)

sábado, 14 de agosto de 2010

Cuando todo parezca que se incendia

Cuando parezca que es demasiado tarde,
cuando los pájaros vuelvan del horizonte en llamas
y arrastren a la inocencia para picanearla
hasta que cante los nombres
de los que no acataron la orden de replegarse de la alegría.

No grites: ¿por qué?
no llores,
No corras hacia la oscuridad,
no busques un ataúd con caja fuerte,
ni te desvivas.

Pasará.
Simplemente sucederá, aunque estemos atentos.

No temas,
no hay mal que dure cien años,
los dragones a la larga tendrán que posarse,
volver a dormir a sus grutas.
Entonces sí,
sonreirás.
Saldrás por un instante del escondite,
con las piernas del amor,
desvalida de tu abismo
a abrazarme como si nos necesitáramos,
para bailar conmigo
algo así como un tango.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, 11 de julio "día nacional del bandoneón" según la ley veintiseismil no se cuanto dictada por los que no tienen tanto que hacer tal parece)

miércoles, 11 de agosto de 2010

Dividir por cero

Camino poceado,
rueda excéntrica.
Algunos vomitan hasta las uñas de los pies,
otros se sienten tan bien en este viaje
que borran al prójimo de su agenda.

La operación es simple,
movés la palanca para que el visor muestre
hasta el último número de la fracción
y multiplicá pi por el diámetro
para calcular el recorrido de tu vueltas.

Mundo divido,
pactos y traiciones,
y pactos.
Discaré el teléfono,
no atenderás,
caminaré las cuadras...

Perdón por mi pobre respuesta a tus estímulos,
por el divague,
aún, por el divague del divague.
Creo que esto es algo demasiado complicado para mí

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

domingo, 8 de agosto de 2010

Del derecho o dado vuelta

Conociendo la otra mitad de la verdad,
dudando el doble,
hay días en que no se porque
me acoplo a ayudar a los que quieren agrandar el mundo,
anque prolijarlo y hasta ponerle cortinas.

Yo,
que soy un tipo mayormente sin ventanas,
los ayudo de onda con un brazo solo, sin largar del todo la botella,
tironeo, me agacho a levantar cosas rotas,
a veces hago promesas medio chupadas,
a veces hasta doy consejos
a veces pierdo el equilibrio,
o hago como que bailo,
y esa es toda mi contribución ciruja a tanto adelanto.

Lo hago simplemente,
nunca me pregunté por, ni para que,
supongo que soy apenas otro más
de la cifra de los locos.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)
(Ya lo dijo El Carpo "no cambia nada estar un poco sucio,
si mi cabeza es eficaz" )

jueves, 5 de agosto de 2010

Los estoicos

Uso egocéntrico del lenguaje,
crees estar negociando con el mundo,
pero no hay ninguna oferta.

Sabio tonto y sordo,
el mundo no es el Arca de Noé.
No subirán a tu lado criaturas
cuidadosamente seleccionadas,
más bien un rejunte de lo que hay
entre los que te contás vos.

No es que quiera simular,
choqué la calesita,
rompí juguetes para ver adentro
y me tuve que hacer algo como adulto a fuerza

Convencido de mi destino solitario
deje pasar tantas oportunidades
hasta que me sentí sobrante y pasajero.

Escuché un bandoneón,
ví una luz entre la neblina,
Caminé las tablas crujientes del muelle,
saludé acomodándome el ala del sombrero.
mostré impávido el pasaje
y abordé sin ceremonias la desdicha
como si el pellejo fuese el de otro.

El barco se mecía, crujía la bodega.
Psicosis y manías,
fosforescencia en la oscuridad.
Me pasé las horas mirando mi reloj

hasta que llegó el tiempo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)
(Una de esas excusas para contar como se siente uno a veces)

lunes, 2 de agosto de 2010

Presente y sin respuesta

Vacante trono,
dioses que acaso pasean
fingiendo no conocerte.

Tres cuartos agua,
esfera rocosa girando en le espacio,
energía cinética
inercia enorme.
Ser pequeño, furioso, vil,
impotente.
Capaz de lo hermoso y de lo horrendo.
¿Qué dice tu corazón?

Los que te precedieron
han escuchado de sus conciencias esa pregunta
a lo largo de su estirpe.
Muchos la esquivan,
algunos enloquecen,
unos pocos, acertados o no, la contestan.

Violentos volcanes,
lagunas que copian cielos,
planicies calmas
playas donde nadie vio nunca romper las olas.
Todo es un momento.
Las montañas arañan el cielo,
los mares tocan el fondo.

Todos esos antes,
esos ancestros tuyos
buenos o no,
han sido culpables de que nos hallemos en esta era.
elige entonces si dices : elegiré,
no seas débil.
No prometas en vano.

Grabada en piedra una sentencia que pocos recuerdan:
“Generación tras generación,
linaje tras linaje,
toda mujer y hombre morirá.”


Y tú ser pequeño,
Asomado ahora al precipicio,
¿qué arguyes?
¿qué dice tu corazón?


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2010)

viernes, 30 de julio de 2010

Amerizaje

Amerizaje
Dip
Dip dip dip
Reingreso a la atmósfera
trotando desde el espacio
Escuchen mi canción,
mi feroz silbido.

Sonda flotando,
no quiero un signo,
ni recuerdos,
ni saber porque
las nubes que se acercan y luego se alejan
me saludan y hacen sombra.

Voy perdiendo el asombro.

Las cosas que te inventás para huir,
los recuerdos grabados en un disco de platino
para ganarle a las distancias
es todo esto una locura.
Como escribir una especie de carta para alguien que espera
como ayudar a parir a un mastodonte en el siglo veintiuno.
Corrijan,
ayuden.
Volviendo a la atmósfera,
Silbido feroz,
el aire se adelgaza para que uno siga
Estoy tan solo como el primer día
May day,
amerizando
mi mente boya en una cápsula en el medio del Atlántico
mientras camino tambaleante por Villa Crespo

Extraña explicación que no busqué,
acaso soy otro
y resulta que he dicho todo lo que quería decir
Deberé nadar hasta la playa
y cambiar de voz.

EL Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

(Fumar y escabiar por horas. Hablar estupideces con seres de cordura dudosa.
Retrto de personajes arquetípicos, es decir: nosotros.
No tenemos tiempo para preocuparnos por algo tan trivial como ser alguien responsable.
Despertarse en un umbral, volver de día y como se pueda.
No intenten esto en sus casas
El alcoholismo y la masturbación producen pérdida de memoria,
y otras cosas

que ya no me acuerdo)

jueves, 29 de julio de 2010

Muy similar o más a otros tantos

Energía tranquila,
sin ego:
lo correcto,
y el modo de alcanzarlo.

Pero en esta selva esa
es una empresa muy ardua
y a la larga
puedes experimentar profundas dudas,
desilusiones,
agachadas.

No te autoincrimines.
No te flageles,
No te desvíes hacia el detalle trivial y mundano.
Tus interrogantes y sentido de tarea,
son similares a las de otros miles
que no se dan a publicidad,
ni las antenas mencionan.

Nada es negro o blanco
cuando se trata de sentimientos.
Nada es totalmente individual o común,
apenas el esfuerzo es de uno.
Es uno el que no debe dar el brazo a torcer
por lo que quiere.

No rechaces tu interior,
Allí en donde estés, seas quien seas,
ambiente o no a favor,
aún podés ser lo mejor
de lo que puedas ser.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)


Música : Chau...no va más (1973 de los hermanos Expósito) por Roberto Goyeneche

Con todas nuestras tracas y deficiencias. Energía que suma.
¿Sabías que un átomo hace sombra?
Lo que vale es la intención, y en esos estamos.

domingo, 25 de julio de 2010

Siga su curso

Si las cosas siguen aumentando
le van terminar poniendo alarma a los patos del parque.
Sin embargo, pese a los coyotes, no hay que olvidarse
que hay gente que sigue intentando que el mundo sea mejor
entre toda la avaricia,
la codicia,
los planes de rescate,
los goles en orsay en Johanesburg.
los suicidios en cuotas.

Los abordajes en aguas abiertas
de piratas con o sin respaldo
En fin...
a pesar del piripipi y el parapapa
del que se yo y el que se cuanto
Y todo lo intangible que las instituciones siguen haciendo
por el homo sapiens.
Yo declaro, hoy,
arrepentirme de mis sueños de grandeza.
Me comprometo a quererte y a cuidarte.
A no ser el héroe,
no promover el bienestar general,
no rezar por los bancos,
no defender la justicia
No.

Solo me voy a ocupar de vos.
He dicho.

(Estamos entrenados para parecer estables como el Titanic,
pero el oleaje empieza, y en la niebla los témpanos se refriegan las manos.
La conveniencia dicta dar la vuelta,
pero hartos de nuestra despersonalización nos arriesgaremos.
Voy, vamos, hacia lo desconocido.
Cruzo los dedos.
¿Estaré preparado para que no me dañes?)

jueves, 22 de julio de 2010

Vive bonito

A la mayoría de la gente...
Generalmente,
cuando iniciamos una sentencia así,
somos de los primeros a quien nos cabe el moño.

Atardecer de un día de esos
en que quisieras ser otro.
A veces te agarran dudas
si esto cuenta para algo o alguien más.
Si no es otra contribución al desorden
y confusión general.
Esto de separarse de los sentimientos,
de continuar con la idea
de necesitar lo menos posible
y reportar luego
al fiscal,
al Vaticano,
o al hipotálamo
que hemos tenido un buen momento.

Propagandas de alcohol por todas partes.
Llegarás a la guarida,
Te pondrás a tomar mate,
a escribir.
Ya pronto llegará la madrugada
propensa a alucinaciones.
Como que podemos dar el ejemplo
de jugar a la vida sin apegarnos por nada
sin importar ya para qué.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

(Ir en el último tren hasta la terminal,
quedarse ahí a dormir en un asiento del subte.
Es una metáfora de no querer volver.
Nihilismo comprimido. Problemas sexuales latentes.Tradiciones familiares. Viejas malas costumbres. En realidad te sorprenderías de las cosas a las que uno se atreve por no atreverse.
De la ambivalencia, o de la libertad acaso.
Eso que parece, te hace tan mal...

¿Has perdido el interés pequeño saltamontes?,
la proxima vez castrate, o hacete un nudo.
Podés hacer mucho daño a otros con tu abandono.
No te tires a dormir,
Ya sé que no te gusta que tu conciencia te diga estas cosas,
pero hay más)

lunes, 19 de julio de 2010

Sutil de presunción

Experiencia subjetiva,
molde de lo que podría ser.
Empujás, forzás,
y lo que sangra no es la realidad:
sos vos.

Suicidio,
se dispara una imagen mental.
No es bueno confundir.

Jardín regado desparejo, a mentiras.
No esperes más,
lo blanco siempre ha sido lo puro,
salvo por las telarañas que juntan perlas de rocío en soledad.

Voy bajando, sin color,
a pesar que querer ser visto.
Voy perdiendo percepción.
Soy de los que se dejan robar
lo importante,
el primero en llegar,
el último en irse
y no es casual.

No sé quien soy,
seré
lo que quieras,
aunque no me quieras nunca
y no va a importarme,
soy bueno para eso.

Me quedan los sueños para encaramarme,
una mezcolanza de tonos
atrapados por el odio.
No esperes canciones,
aquí
no vuelan pájaros.
Este es el sueño de seres aturdidos
buscando su auto expresión,

no esperes más.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio 2010)



Música: El Hombre suburbano - Pappo´s Blues

(En mi vida no habré escuchado más de diez veces a los Beatles. Caminaba por el parque y de pronto se me apareció esa imagen iconográfica e John Lennon caminando en un chabón de lentes.
¿lo asesinó un fan? -creo que sí-
El resto es incomprensible, no sé que tiene que ver con nada el poema,estaba meditando cosas personales y se atravesó Lennon.
Instantes fatales. Parque, lugar de interacción, quise ponerle un título que refuerce la exagerada paranoia actual.
Dificultades que duran años, a veces vidas.
EL mundo gira cruel. Que difícil es aceptar que estamos algo enfermos,
que hacemos daño a los que más decimos querer.
Que precisamos buscar ayuda, abrirnos,
algo.
Los hogares estallan,
los más indefensos sufren,
mientras discutimos detalles.

¿Cuál fue la última promesa que hiciste?.
¿La cumpliste?
¿Pensás hacerlo?
A este paso las ilusiones entonces, no serán más que eso.

En fin...
Felicitaciones para los que aprendieron a sobrellevar todo esto.
Fuerza para nosotros.)

viernes, 16 de julio de 2010

Alargue y penales

Estuviste tanto tiempo tan cerca de ser...
que de tanto verla pasar,
perdiste el tren.

Quise salir,
y sigo acá.
Hay que empezar por el principio otra vez:
Un desierto
No es un mar

Querer u odiar,
pensar, sentir
podemos,
podés
aunque te pesen las piernas,
aunque sientas que no podés escapar a lo vulgar.
A la jaula social,
a la vida berreta
a once mamíferos corriendo detrás de una vejiga de caucho
a una pantalla verde en un bar atestado
a un grito de gol tribal

mientras escribís algo así como un poema
en tu mundo de papel.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

(S.O.S. Hoy 19 de junio de 2010 en una metrópoli hiperfutboluditizada. Hoy, sin saber que suerte correrá "nuestro" seleccionado en el mundial de fútbol invoco la convención de Ginebra,Gin, Vodka, moscato y otras aledañas. ¡Auxilio! trato humanitario, tregua, intercambio de rehenes, cruz roja. Quiero irme, salir del frente de batalla y no enterarme como va esta guerra de pelotazos y pelotudeces.)

martes, 13 de julio de 2010

Cuando llega el ocaso

Vine pisándole la garganta
a las baldosas del mismo color.

Sobres de celofán,
sonrisas de plástico,
quiosco de soledad en los andenes de un ramal suburbano.
Revistas largo rato sin quien las mire,
y la luz
que está cambiando

Otro domingo a la bancarrota,
aposté mal,
ando sin diagnóstico,
sin agenda.
Mirando tapas de revistas que no tienen más en común conmigo
que ignoran patológicamente la cotidianeidad.
Cuerpos ajenos,
Inalcanzables,
Crímenes pasionales,
Goles que no son míos.

Bajo con el Sol en este instante
en que, como todos,
se puede intentar hacer todo mejor.
La luz está cambiando,
se alargan las sombras.
Quiosco de la soledad.
Quisiera dialogar con vos en mi caída,
pero ni siquiera tu desprecio,
sin emoción mi historia va perdiendo sentido.
Sigo siendo un extraño en un andén vacío,
sin reloj,
incompleto,
urgido,
entre los que me dicen
que no hay apuro.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)


Solía ir de pibe por las calles,
por los pasillos caminando hacia la dirección del colegio pisando baldosas del mismo color. Después el viaje fue pasando por la sal.
En fin...
Melancoso, es de los que uno duda en poner, pero va...
Para leer en un libro de tapas negras sostenido con dedos de mimbre.
Para todas y todos los que nos sentimos un extraño en un andén vacío.
Los que no salimos en ninguna revista.
Chau

lunes, 12 de julio de 2010

Patrones generales

Si,
ya mismo,
como no.

Incapaz de aprender de la experiencia me repito sin pausas.
Soy un laberinto de espejos
estoy
en la esquina menos esperada
estrenando otro reflejo.
Necesito encontrar salidas
de entre estos huesos, - ¡y a esta rima!-
dejar de envidiar cada simple cosa
que no tengo.

Patrón general: me acojo a la amargura.
No bailo más,
ni con la más fea, ni con fantasmas,
ni con la escoba.
Pongo a un mismo nivel en la balanza
lo poco que ofrezco
y lo mucho que usted mande,
mis sentimientos sin estrenar
y una mezcla crónica de ebriedad y sinsabores.

Diagnostique usted,
a vuelo de pájaro.
Tal vez quiera opinar,
dar rienda suelta a sus abiertas reacciones.

Consejos sobradores,
verbos con ponzoña
risas disimuladas.
El laberinto cruje
el techo se te cae,
quedan en evidencia tus mañas y temores.

Los que dijeron siempre estar
parten por siempre.
El que comprende lo que es perder,
volverá.

Esos somos.

(Fantasías omnipotentes nos acosan.
Estamos bien,
Estamos cómodos, y de pronto : ¡plop!
Un cíclope de esos nos patea la pata floja de la silla.
Por eso es que suelo andar tirado para que esto no suceda,
Y así vivir sano
¡Y feliz!

Por l´mour di deus, de ahora en más
Llamen a los que viven con nosotros y díganles que nos obliguen a tomar la pastilla antes de ponernos a escribir.)


¡Mundo loco!

domingo, 11 de julio de 2010

acrítica - mente



Veintidos hiperexplotados bien pagos
corriendo tras un balón.
Sin privacidad, sin sexo,
casi se diría secuestrados por su empleador.

Metáfora del vivir a las gambetas,
trotamundos golondrina,
gladiadores formidables
seleccionados de los potreros míseros.

¡A disciplinarse!,
que ya no hay más oficio que se respete,
la libertad se negocia
y con violencias varias vestidas de exigencias
a pelotazos nos van arrinconando a los sin espónsor.
Nacionalizados de prepo y estóicos, heróicos,
homogeneizados,
pauperizados,
prescindibles.

Y a pelotazos tal parece
que se aflojan las neuronas,
nos van dejando medio sedentarios,
medio pelotudos,
con el fixture y las boletas por pagar,
y el control remoto en la mano
frente a una pantalla que vomita goles repetidos
y estadios luminosos como panes recién horneados

en el contienente del hambre.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, julio de 2010)
(Aceptar acríticamente y sin masticar, la esencia de los medios de difusión.
¡Hail Messi!)

sábado, 10 de julio de 2010

Gorrión,
gorrión,
gorrión,
te robo tres miguitas mojadas .

Será que tan ebrio estoy como para ponerme a hablar con vos.
Será que creo en la evolución,
y me siento a vos emparentado
de manera muy lejana y primitiva?

Gorrión,
Tardé largo rato en comprender
Que no estás acá para ayudarme a comprender,
o a salir.

Que ni vos ni yo,
conseguiremos dar sombra
por más que intentemos.
Que eso es cosa de los árboles,
que suelen morir de pie
tapados por el bosque.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

(Hola plumíferos.
Basta de amacarse en la jaula.
Ya no más ventanas, ni atajos lejos de tus miedos.
Ya tenés el resto del traje a prueba de realidad,
ponete la escafandra,
seguime,
es por acá.
Afuera los pibes, y el Sol,
Y los que miden al prójimo con distinta vara que a sí.
No te aferres al marco,
Se te cansarán los dedos temprano o tarde
y lo mismo vas a tener que salir,
antes que declaren tu insanidad de manera fehaciente y legal.

¿Será la alergia al mundial de fobal?
¿será el amargo Cynar?
Será como dice un amigo, que me dice iglesia abandonada.

No tenemos cura...)

jueves, 8 de julio de 2010

Yo - mirar

Simple cambio de palabras.
Ya sé que parece pobre,
pero para mí no es un fracaso.
Sendero oscuro,
luz halógena,
cintas reflectantes
no consigo una sonrisa tuya
y costaría mucho encontrar una buena excusa.
Algo convincente que planteara aunque sea dudas.

Girasoles ciegos,
campos arrasados,
puentes quebrados en dos.
Región inhóspita,
mendigo húmedo de aislamiento,
preciso que salga el Sol.

Península quebradiza,
no puedo ir
cristal inexplicable
y no hay razón.

Mirada frágil
pronunciación aterida,
escarcha sobre mi modo de sentir.
Yo-mirar.
Deriva infinitiva
sentimientos sin conjugar.
Mi amor es la primera víctima
de este vicio atroz
de buscar sin pasos
senderos que huyan de toda cercanía.

Fondos de la mente,
frondosa imaginación,
follaje que absorbe las entonaciones cercanas.
Abono con sueños
un jardín donde el otro en verdad no existe,
allí cultivo estériles flores
mientras se seca toda sensibilidad.

Por eso garganta hecha un nudo,
pequeño diálogo
no es fracaso.

Mis formas de ser son un jardín de estatuas
que se han tallado a si mismas sin razón.
Recorro sin novedad los senderos acostumbrados
granito cansado de neblinas
pies clavados ahí
mirada frágil
ojos de piel muy fina,
emociones con un guante eterno.

Ejecución librada al hado,
fracaso sin ansiedad,
aplazo-paisaje.
Última lección,
y basta de aprender:
¡quiero ser yo!.

Diagramas en tiza bajo la llovizna.
Describo acaso en vano una forma de llegar a vos.
sendero oscuro,
preciso que salga el Sol
y es recién la medianoche.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)
"Tal vez un 1% de los que habitamos esta era sufre lo que llaman Trastorno esquizoide de la personalidad. ¿Lo sabías?"

miércoles, 7 de julio de 2010

Hablando al oído de una ballena azul

De forma total te abrazo en vano,
te desplomas,
No puedo bailar con vos
más que en un sueño del ayer.

Quiero ver tu humor gris.
Quiero que te abras y me digas
si puedo entrar a atreverme a sentir
con tu idioma íntimo

Me inclino un poco,
te busco el cuello con los labios.
Largás un chorro por el lomo.
Nena,
tu cabeza va a estallar.

Yo también pienso:
han vaciado el mundo.
Pero nena,
sos tan dulce que eso ahora no me importa.
Voy a rastrearte
hasta lo más profundo
de este océano de codicia,
aunque pierda el ancla

y la fe.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

¿Lisérgico?
No. No acostumbro.
Jaques Costeau (Q.e.p.d.) se hubiera erotizado con esto
que tal vez es mi extraña forma de decir cada tanto que me cago en las convenciones de este mundo de sabiondos y suicidas,
o tal vez
así sean las memorias del cetáceo romántico
que late en mí.

domingo, 4 de julio de 2010

Piezas sueltas




Seis mil millones de piezas y contando...

Nos guardaron sin dudarlo en la caja equivocada
la foto de la tapa es una pradera primaveral
y nosotros cubiertos de un cierto hielo,
y ese color...
no coincide con nada de lo esperable prefijado.

La realidad apremia,
la figura debe armarse, es la consigna.
Obligaciones, compromisos, convenciones,
manos enormes nos vuelven y revuelven,
nos vamos corriendo sin querer a las esquinas.

La caja reboza de cartones,
seras vos u otro.

Somos ladeados una y otra y otra vez sin una queja.
La realidad toma forma en un plano que no vemos.
El brillo nos abandona,

se nos van gastando los bordes.



El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

Dedicado a todas aquella y aquellos que intentaron querer a alguien muy problemático.

jueves, 1 de julio de 2010

Ya sin salida

Celeste lejano,
ruta por la que vuelven al norte las aves.
Cien mil pastillas,
y los muros
nunca se disuelven
por más que andes entre ruinas.

Hay Sol,
no hay flores,
esto no es el campo,
no migrará,
no va a ser.

Mis recuerdos.
Quiero saber porque los pierdo.
Porque los reemplazan otros.

Se hace tarde otra vez,
sombras se alargan,
el mundo se inclina.
Las lunas cambian de fase
el mar avanza y se retrae,
y nada de eso se ve aquí.

Lo mismo da
fuera o adentro en este circo
de domadores que se ensañan con las fieras.

Entre cielos nublados y funciones postergadas.
Como olas contra el paredón,
van y van los días.

No esperarán por vos...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio 2010)

(Hay algo de persecuta en esto de hablar siempre desde la perspectiva de esos congéneres nuestros privados de su libertad.
Ojalá dioses, destino o que se yo, me ahorren ese paso.
Creo que mis fantasias autosuficientes no lo soportarían, jeje.
En ese caso los autorizo a tirarme una soga a traves del paredón,
odarme una muerte agradable)

lunes, 28 de junio de 2010

ADN

Barca de Caronte,
viajeros sin rostro,
lago sin orillas.
Ustedes son de ellos
y ellos no son como nosotros.

Ropa en las terrazas,
frazadas de un difunto,
fantasmas húmedos.
Ya no están los ruidos que prometían melodías hasta el fin
solo el viento.

Está oscuro,
aprieto los puños.
Creo en la luz,
me digo,
me repito.

Pobre el hombre multicolor,
la mujer rubí,
pobre.
Yo he perdido el día en que nacía,
me han contado los que cuentan hasta cien,
o hasta veinte
o hasta convencerte
de que han ganado una guerra
que dicen no ha existido.

Y digo algunos,
no quiero salpicar la humanidad
con las babas de mi rabia.
Algunos.

Son buenos para la sátira.
Tienen la cualidad de enfurecerse,
de creer que ven a través de tu conciencia.
De creerse un blanco móvil.

Sombras en el bosque.
Acuden,
se entrevistan con su monstruo,
y suelen regresar fortalecidos.
Han agujerado nuestro mundo,
y están listos para llenar el hueco
con más agresión
sin avergonzarse por ello.

Y esto que parece un alegato no es excusa,
me hago responsable
de no haber encontrado la vuelta a como ser feliz
entre seres tan bienintencionados
que no hablaron jamás.

Parte el tren sin anuncio,
corro por el andén de las memorias.
Entre el bien y la maldad corro.
Corro hacia la ventanilla en la que te vas,
quiero,
debo,
pero me acerco sin llegar.


Era de las comunicaciones,
llamen al mundo

que alguien pregunte por vos...


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio 2010)


Música : Lito Nebbia - El otro cambio, los que se fueron

(Claridades que se han perdido en la negrura.
Sensación de lluvia. De querer saber si uno sabe lo que cree, o cree saber.
Sueño bipolar, grillos aturden, mal augurio. Sólo el amor nos podría curar.
y...
¿qué es el amor?
No sé,
solo me queda una vida
y mientras no lo sé ni lo averiguo,
te busco
y te busco.
)

viernes, 25 de junio de 2010

Líquidos penetrates

Hay momentos en que te parece estar sirviendo a una tradición,
a un sino algo perverso.
Tareas biodesagradables,
hay mañanas a pleno Sol
que tengo frío en la alegría.
Me pagan por convertirme en lo que odio
y ayer he logrado un nuevo ascenso.

Por suerte mi locura tiene franco ciertas noches
desvío para ese papel sumiso que no se si aceptamos jugar.
Simbiosis de mano y bolígrafo.
Polímeros naturales
y sintéticos.
Ayer arranqué una hoja,
hoy el licor al café me releva de motivos
para estar preocupado.

Vidas agrietadas.
Aventureros inmóviles a punto de romperse.
Radiografía axial,
formas de pensar
que nos hacen creer
que estamos preparados.

De día: la rutina fatigante,
de noche: llega el examen.
Partículas magnéticas buscando un norte,
esos somos.
El alma en soledad denuncia fisuras.

Cuando lo que creemos dominar falla,
no hay previsión que alcance.
Va la pieza a la pila
para entrar de nuevo a la fundición.
Habrá que rehacer toda la serie.
Aún así,
no sientas miedo por lo que dirán
los que critican siempre.

Terminá lo que empezaste,

y punto.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)


Música: Eduardo Bort = Pictures Of Sadness
(Senda primitiva, impulsión, impulso, cada vez menos.
¿qué nos pasa? Había una vez un ser humano aquí donde ahora está nuestra silueta de PVC.
Oficios que se heredan, te descubrís de pronto rodeado de máquinas a las que te parecés cada vez más.
Vibración, fatiga de materiales.
Laberintos, divisiones que fuiste inventándote. Paredes enteras.
carga simbólica,
vida sintética
¿Se podrá hacer algo?

En fin...
sepan disculparme, hace tanto tiempo que escucho voces,
que a veces me pongo a contestarles y hasta les doy consejos. )

miércoles, 23 de junio de 2010

¿De qué sirve todo?

Sos extraña
tal vez por no saber que decir,
elegiste el silencio,
y eso me parece una virtud entre la gente.

Pero te olvidaste de avisar
que no corrías riesgos.
me has dejado preguntando por que diablos
he venido hasta aquí.
Porque me voy sin que me hayas conocido.

Mundo loco,
rueda
rueda.

Entre la cotidianeidad que me importa un pito,
hay cuestiones que me tienen muy preocupado.
Voy por la vereda sin rumbo,
pateo una tapita de cerveza.
Reflexiono, dicho sea de paso, en que repartir riesgos, sea acaso,
amar mucho a quien sea,
sin saber si alguien puede hacer eso.

Creo que te quiero,
y que tenemos algo en común:
yo también quiero vivir solamente a mi manera,
y creo tener grabado en el lado de atrás de la mente
que la gente somos cosas
que podrían reemplazarse.

Y digo esto sabiendo
que no es importante lo que yo diga
lo que diga nadie,
sino estar.

Puedes tener tus fantasías,
nutrirlas,
dejarlas de lado,
vivir en ellas,
terminar dependiendo.
Eso no cambia nada,
ni mi exageración,
ni tu persecuta,
ni las muchas cuadras
ni la madrugada fría,
ni el bondi que no viene
ni esta pregunta
que me has dejado preguntando...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)


Música : Cazuza - Por quase um segundo.

Persecuta: Paranoia

(Dos personas atrapadas tras una frontera, una línea.
Dos seres preguntándose cual será de los dos será capaz...
Dos almas expertas en soledad, sicarias del silencio
y una cita muy lejos.)

lunes, 21 de junio de 2010

La deuda interna (canción)



El grupo se llamaba "Pelota de humo" o "Submarino a pedal" según el día.
Grabado como se pudo.
Enero de 2010

Voz y Guitarra rítmica (inaudible) : El Poeta del Asfalto
Guitarra y programación bateria electronica : Raúl Rousseau
Bajo: Marcelo Malara
Calor: Infernal
Vino: bastante

Letra: El Poeta del Asfalto
Música: El Poeta del Asfalto y Raúl.


si no anda el botonito de arriba prueben acá:
http://www.goear.com/listen/4fbde18/la-deuda-interna-submarino-a-pedal


LETRA
Ta tan, ta tan,
canta el tren siempre la misma canción
Tengo los ojos cansados
y muy duro el corazón
De vivir siempre rodeado de la misma corrupción.
y bajarme acostumbrado siempre
en la misma estación.

Y otra vez el pibe viene
a dejarte la estampita
que te calma la conciencia
por algunas moneditas.
Por las noches sueña el pibe
que en otro planeta vive.
Y que a nadie le debe
esa culpa que no tiene.

No me alcanza la razón,
no me alcanza.
Para comprender porque debe pagarla. (Se repiten los 3 versos)

Si no hacemos nada hoy,
mañana es igual que ayer.
Démosle una esperanza.
Démosle algo en que creer.

Por ahora todo sigue,
todo marcha acostumbrado.
Sin boleto van los pibes,
en el tren a ningún lado.

No me alcanza la razón,
no me alcanza.
Para comprender porque ellos deben pagarla.
(2003)

El Poeta del Asfalto

sábado, 19 de junio de 2010

Supuestos

Un beso es solo un beso,
un adiós,
nada más que eso.

Empiezo a ver nubarrones,
una lluvia de metáforas.

Todavía Sol,
tendencia a anticipar las cosas.
Seguro que ya habrás hecho
el cálculo del costo/beneficio
y mi hábito defensivo
te hizo pasar de largo por mi isla.

Pesimista de las horas extras
al norte de nada.
Tarea que me toca en esta vida
Náufrago del mar sin puertos.
Vos sabés siempre que hacer,
yo viajo inmóvil, improvisado,
con mi equipaje intacto.

Cosas que supongo sin ningún motivo

La vida pasa y uno espera
exigiendo reconocimiento.
Las cosas...
mantienen naturalmente un equilibrio que no tengo,
que no busco,
a pesar de lo que diga.

Destino inevitable. Fatal.
Me pongo a pensar,
me enervo
escribo idioteces.

¿Cómo argüir saber en que estás pensando?
si mi corazón de aserrín
siempre fue torpe para saber como te sientes

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio 2010)

(Una mujer que no nos da bola. (otra)
Rituales entre el ruido, escribiendo de frases mientras vas arrancándole la etiqueta una
botella de cerveza que no compartirás con nadie y que pronto será otra.
Frases que irás uniendo, realidad que vas distorsionando.
¿Cómo se llega a estar tan loco como para creer que cambiamos tan sin fundamentos?
Mundo de tumbas,
bebedores entrenados,
busquemos la nuestra,
miremos la fecha,
salgamos corriendo.
Tal vez no cerró el almacén y podamos sumergirnos en nuestro refugio pobre
a soñar con supuestos.
Resignémonos.
El cielo debe existir, si,
pero esta lejos...)

miércoles, 16 de junio de 2010

costo/beneficio

Alguna vez mis costumbres quisieron pactar conmigo,
me retobé y me castigaron hasta llegar a patearme en el piso.
Y no sé si fueron las golpizas, o lo que,
pero me voy olvidando de convenciones,
y de palabras,
hileras, kilómetros de ellas.
Y cada día que salgo a la calle
ellas amenazan con volver
pero de una manera que capto cada vez más inútil.

La gente habla entre sí – no sé si se oye –
y se ensaña con sus juicios a terceros de manera carroñera
rumiando sentimientos en nuestra adoptada jerga bancaria.
Algunos hasta creen que me conocen,
y me paran y me hablan y me preguntan
con un aliento a muerto en vida que tumba.
Y yo ya no sé a esta altura
si colgarme unas hojas de alcanfor del cuello,
o buscarme un abogado.
Solo se lo que oigo:
que el mundo civilizado está otra vez en crisis,
y que si tuviera salvación,
tal vez me agacharía a acogotarlo en el piso.

El poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2010)

domingo, 13 de junio de 2010

Perdón no,
acaso olvido.
La orden será un solo grito
y no lograrás explicación ni en la última,
ni en la primera página.
Ni en la que quedará por escribir.

Linajes y generaciones
girarán como una rueda.
Cambia el ángulo tan solo
nadie alcanzará
a ver cansarse al mundo.

El Poeta del Asfalto Buenos Aires, marzo 2010.

martes, 8 de junio de 2010

Donde Constitución es solo una estación del tren.

Cansado de debatirme en la tela
estoy en postura de negociar mi honor
y llegar a un trato con las arañas

Ellas sujetan por el mango algo duro llamado ley.
Ocho brazos,
ocho razones.
Coerción,
amenaza,
y veneno.

Me debato en dudas
ellas ya saben lo que van a hacer
desde su posición segura
No precisan pensar,
están en el centro de la tela
percibiendo suburbanas vibraciones
de una lucha acaso estéril.

¿Quién pensás que tiene el control?
¿Quién sos para pedirme que practique lo que predico?

Sujeto, verbo, predicado.
Orden del día.
Vos debés renunciar
y unírtenos.
tenés que pagar peaje

Lugar sin espacio,
ellas seguras de sí bailan su danza inmóvil.
Están en el centro de la tela
esperando percibir tu sumisión
para enredarte en su baba.

Sujetan por el mango algo duro llamado ley.
Ocho brazos,
ocho razones.
Coerción,
amenaza,
traición a la vida.
No sé si algo más...

El Poeta del Asfalto. Buenos Aires, marzo de 2008

Un tipo vendiendo trapos de rejilla en el semáforo,
un patrullero y cuatro tipos rudos para incautar su peligrosa carga.
Si arreglás con nosotros podés quebrar la ley.
Sino, lo lamento. El estado no admite competencia.

lunes, 31 de mayo de 2010

Parar la pelota



De altri tempi sos.
De cuando se cruzaba la calle sin mirar.
Luego vino la conscripción del cemento,
la esquina en ochava.
Se armó otro partido
y convencidos salimos muchos
con tapones altos a jugarlo con todo.

Y subió la estatura de las sombras,
y nosotros creímos que crecimos.

Partido trabado donde ya no queda espacio para gambetearla.
Césped color lunes,
se esconde acaso adentro de cada jugador
un ángel con algo de miedo.

Salimos a estas canchas donde ya pocos esperan la alegría.
Nos vestimos de buena voluntad entre tanto uniformado,
desbordamos, pateamos

y nos van corriendo el arco...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2010)

viernes, 28 de mayo de 2010

En tus ojos me pondré a soñar

Tú, que vienes detrás,
No hay idioma posible para escribirte mis dudas.
Olvidado de mi origen natural,
un día caeré sobre esta tierra, y no haré ruido.
Huyo de esta fecha que me obliga a crear una frontera,
a buscarlas
a mi que soy una voz sin nadie.

Flecha que cae al horizonte,
ojalá esté yo mañana marcándote una ruta al Sol,
reflejando luz.
Por ahora solo mañana, siempre mañana.
Cono de sombra, eclipse de emoción.
Aborigen del silencio, eso soy,
a la orilla de este mar sin puertos.

Intentaré enseñarte un futuro
que ojalá a través de tus ojos pueda ver.
Te dejaré un mensaje escrito en un papel con mis utensillos simples
para que entiendas que estuvimos aquí,
nosotros, ignorantes de los siglos,
compartiendo esto que a veces duele
y no será nunca la última palabra.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2010)
(para Circce)

martes, 25 de mayo de 2010

Incertidumbre

Sepulcro civil,
puerta entreabierta.
Madrugada de domingo para lunes,
la ciudad es una fiera cansada
que exhibe fugazmente su musculatura débil.

Sin pausa marchan esperanzas,
las veo cruzar por calles perdidas
y avenidas que recorre el basurero juntando setenta espejos rotos.
Viajan mujeres y hombres dichosos o presos del ocaso.
Transeúntes, ciclistas,
o mediante automóviles, o por los escasos colectivos.
Viajan a través de Buenos Aires y esta costumbre llana y bárbara
de degollar soñadores
y de agrandar fracasos.

No tiembles,
al principio y al final hubo noche.
Eso dirá la historia, la general, la de todos.
Te han invitado a sumarte,
y la suma no puede dar cero,
esa es la única condición.

Cuando puedas desperezarte de la vigilia,
cuando puedas despegar tu caracol dormido de las piedras
y erigir tu propio vértigo,
tu íntima velocidad a la alegría
habrás hecho la mitad del camino.
Vos solo,
o entre dos,
entre seis,
entre dos por pi al cubo.

Vos,
vos,
vos.
No mires el espejo de la culpa.
No pienses,
no calcules fríamente cuanto ofrendar
a este ritual que no se entiende ni al final ni al principio.

Aunque si, tienes razón:
habría que inventar un juego en que no gane nadie,
pero somos el sacrificio en un altar del tiempo,
y por ahora esas son las reglas.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2010)

jueves, 20 de mayo de 2010

Acevedo y la vía



He ensayado ser humilde, y también tomar sin pedir permiso
Mentir por conveniencia como uno más del cardúmen
y ser groseramente sincero como el pez más viejo del río.

He probado ser un payaso en este mundo
donde gobierna el mal humor.
He probado de subirme a un pedestal intelectual
que solo ha servido para resaltar mi estupidez.
He intentado reemplazar al alcohol en ayunas por otras
drogas.
He intentado ir a fiestas donde la gente se ría,
no entiendo de que
pero siempre vuelvo aquí
tarareando esa melodía que dice:
que todo me sucede a mí.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2010)

lunes, 17 de mayo de 2010

Si el rayo cayera dos veces.

Esperándote en vano,
debo estar desesperado, o algo por el estilo.
Un reloj dio la hora, no conté las campanadas.
Recuerdo aquel verso que se me ocurrió,
podría intentar seguirlo,
lo tenía por aquí,
arrancó triste y parece que así seguirá...

Tendría que entrar a un bar a ver el fútbol,
tendría que irme con el primero que pase a tomar una cerveza tirado en el pasto,
decirle hola a la primera que vea con cara de cansada de esperar.
En fin...

Pasa una familia reproduciendo lo que vio en el cine:
el padre actúa,
los pibes se encargan de los efectos especiales,
la madre les grita que no griten.

Pasan dos mujeres hablando de una cartera en una vidriera,
pasa un pibe que pide monedas,
me mira y sigue.

Mal reparto,
esquina de papeles en el piso,
rastros que se pierden.
Sentado en un umbral,
con la mirada baja
miro los pies de los que caminan
esperando tus pasos

mientras se va otra tarde.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2010)

Un poco de música para amenizar y que no anden diciendo por ahí que el negro los tortura, ¿eh?

viernes, 14 de mayo de 2010

Tributando sueños

Mediodía áspero,
espejos de color en mi bolsillo.
Aborigen del silencio,
te vas sin que decir,
detenido;
vas pasando.

Tribu sedienta y maldita
sentencia que nadie dice haber leído:
Serás lo que quieras ser,
pero allá, solo,
inmensidad al fondo
donde el barro se junta con el cielo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, abril de 2009)

martes, 11 de mayo de 2010

Fantasmas con buena suerte

Golpe a golpe van tallando la roca,
y el rubí,
y la forma de ser,
golpe a golpe

le dejaron la pesimista filosofía,
la nariz torcida,
la sonrisa por nada.
Lo mismo da,
buenos días, regulares o jodidos.
palmadas de hombro o promesas,
o mentiras.

El semáforo pasa a rojo de nuevo,
con los tallos enredados en los dedos
"flores para el amor" repite entre los autos como un credo.

Reacción acondicionada,
miradas de aire,
ventanilla cerrada.
Saluda y sigue.

Lo mismo da,
los autos arrancan y él sube a la vereda.
Va de nuevo hasta la esquina
y cuando el tránsito para,
él arranca de nuevo:
"Flores para el amor"

Algunos por verlo siempre allí parado creen que lo conocen
y le desean en silencio un futuro alto,
o una caída sin escalas.
Pero él,
hace rato dejó de mirar cielos.

Los precios del mercdo suben
y con el tallo cada rosa que no vende y se marchita,
el tiempo le va haciendo una corona.
Mientras arriba se comulgan
su inocencia,
él, sin saberlo,
y sin profesías,
ya encargó su final

a una Cruz del Sur.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, mayo de 2009)

jueves, 6 de mayo de 2010

Antiguo teatro

Que sea en una calle de noche,
adoquinada...
y llegar con tiempo y sin excusas.
Hablarte sin esconder nada,
como hace tanto

Función eternamente postergada,
se está viniendo abajo en silencio el viejo teatro...
Las goteras le hablan al oído al techo,
y él, cansado,
se va dejando sobornar,
se va juntando con el piso.

En avenida ni un alma,
la tapia no impide a los roedores que entren y salgan.
¡Psst!,
acércate, espía,
ni una luz;
lagrimas gotean en los palcos,
solo se ven sombras.

No anotes la dirección,
no enciendas el receptor,
no busques esto en los diarios.
Esta noticia sale en el viento.

En la calle del amor a contramano
se esta cayendo el viejo teatro.

Cayendo,
para mí...

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2010)

lunes, 3 de mayo de 2010

Amas más el tiempo que tu vida

¿De qué estás hecho?,
¿de qué piensas?
Fuerza que te hace crecer,
madeja de oro.
Materia cambiante,
destino maleable

Hay un cable suelto en medio de esta atmósfera cargada de incógnitas.
Gases no inertes,
respiración entre cortada
rompete en cien mil pedazos,
diseminate,
como luz de Sol que se cuela entre dos nubes
no habrá quien encuentre entonces
quien señale con el dedo.


Mansos hermanos,
sonrisas blancas sobre lo oscuro de esta tierra,
nosotros, si,
los que soñamos con regresar un día.
Ya idos,todo, todo se repartirán.

Alfiler dorado sobre mi pecho,
las promesas se visten de utilería,
pensé que sabía huir,
ahora debo volver a la verdad.

Cae una leve llovizna sobre el vidrio,
se persigna una figura en el recuerdo.

El tiempo se compendia a este en que me miras
con tus ojos de enamorada,
mosca azul,
¿quién soy yo?

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

viernes, 30 de abril de 2010

Gris, azul y amarillo

Ángel,
alguien juega a los dados mis sueños
Todo va viviendo,
avanzando, sin contarme

Cielo azulado,
mano que siembra.
Ya no estoy a su derecha,
ni a su lado
ni debajo
tan solo apenas
arriba de tantos cementerios

Iba ensordeciendo,
oportunidad todavía esta la de hablarte

Ángel,
ángel,
soy yo aún,
te converso desde un rincón
tras murallas del idioma.
Acaso de tus nubes me contestes:

“sacá las macetas al balcón,
yo voy a hacer llover
sobre las manchas de unos ojos”


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

martes, 27 de abril de 2010

Mente frágil

Puñal de papel
con que mato las horas
basta de pedir que alguien patee el tablero
resistir despierto,
sin comer
improvisando atmósferas
transpirando

Pasadizo frío y oscuro,
fogón de razones
vigilia que calienta la muerte

Fin del sur,
yo también como quienes me antecedieron
me vestiré de noche,
habré de soltar este puñado de amor que tal vez creo tener
y nadie vendrá a verme,
en razón ni sentimiento
bajo las piedras.

Frío de madrugada,
fantasma de vapor que vomita la alcantarilla
Acaso estés enojada conmigo,
a nadie le dan gratis la resignación,
no es para buscar perdón que te lo digo,
es para saberlo,
no lo olvides.
Como no te olvides de brillar mientras dure.

Nosotros también
nos vestiremos de noche.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

sábado, 24 de abril de 2010

Juego de palabras

Miro
y hace frìo
un mantel de palabras
que no cubre nada.

El silencio
derrotero imparcial
llama desde un oscuro sitio
y dice
lo que nadie quiere escuchar.

No es nada
-imaginan-
mientras juegan
a que dicen la verdad.


No me llames noche

rama nueva
patria de los pájaros
creador mío,
hacedor mío
florecía cuando cantaba,
¿cómo es que me fui secando?

Puede ser que haya Sol en la mañana
yo me voy cabalgando esta noche
¿a dónde voy con tanta prisa?

Tal vez me llamas,
mis ojos acaso debieran verte
pero van ciegos de tristeza.

Bosque cerrado,
galerías llenas de misterio
mi hacedor,
mi creador,
deja una luz de amor que salve una vida.

Miro arriba,
ni una estrella,
comprendo que estoy solo,
Rumbo,
rumbo de mi pueblo
el de los de buena voluntad,
el de cualquier piel,

Siento sus ojos fijos en mi retina,
van conmigo como un amuleto,
me comapañan, lejos,
lejos..

Eternos prisioneros
buscando esperanzas que hemos soñado
en campos de ceniza y lluvia.
Rama nueva,
mis ojso acaso debieran verte,
pero van ciegos de tristeza.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

miércoles, 21 de abril de 2010

De equivocar las puertas

Salud y dolor,
cara y cruz de una misma moneda.
Algo te dice que acaricies como por última vez
acaso pronto dejes de reconocer los rostros.
Algo escarba,
busca con sus uñas mugrientas
algo que ya no tenga de nosotros.

Y tiembla la alegría,
el convencimiento de seguir,
como tiembla la confianza
cuando todos los planes fallan
y de nada sirve lo aprendido
más que para repasarlo una y mil veces
mientras se mira por horas el techo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

domingo, 18 de abril de 2010

Vieja costumbre

Mudanzas del tiempo,
años nublados van pasando,
soles, nomás, que da la guitarra,
silencios,
largos tiempos perdidos.

Años de lluvias diluyen maquillajes
nada personal,
este lugar dividido no espera ni tu éxito ni tu fracaso
Hay quien lo considera un crimen,
y tal vez en la obtusa ley, lo sea.
Con mis culpas y disculpas,
a como de lugar,
esta tarde he elegido sentarme
lejos de los que miden el esfuerzo ajeno
con la propia vara.
He de quedarme aquí,
pegado a este cemento,
quieto,
como la ciudad
esperando otra lluvia de verano.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2010)

jueves, 15 de abril de 2010

¿Qué es lo que hacía acá?

Otro trueno en este clima tan variable
los que trafican el miedo
te dirán que están enojados con nosotros allá arriba.
¿Nosotros quiénes?
Mentira de emparejar mentalmente los hechos

Despertar sin descansar, cada día,
falsa misión de controlar,
de juzgar y medir,
que es lo que hacen los demás.

¿Cuánto hacés vos?
Querer tantas cosas tan diferentes a lo que tenés.
Querer sin sostenerlo.

Mi conciencia hace agua
lo más simple sería acaso adaptarse al fondo;
cambiar nariz por branquias,
lo piensas fácil,
como piensas que es fácil cada cosa importante
que te demoras en hacer.

Tenue luz al final
un túnel para resurgir más adelante
un sitio donde enterrar en grietas los recuerdos de verdad
Te convences,
te implantas el recuerdo
de que les debes algo a los que te desprecian
a los que te consideran menos, o enfermo.
Ellos dicen que tendrías que esforzarte más,
disfrazan la mentira de todo lo contrario.
Falso recuerdo,
todo es por tu culpa
lo más simple sería acaso
adaptarse al fondo,
piensas.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero 2010)

lunes, 12 de abril de 2010

Trans-misión

Tablas donde se amasó la vida,
la vieja cama,
ya no músculo cansado
ya no llanto,
no hay palabras

Andar por andar,
se cree que avanza
no hay nada ya no inventado.

Habitante de tu destino,
apurado tenías hasta el nombre,
casi todo tenías, menos todo
camino trazado,
risa del tiempo

Pájaro malo es el odio,
porque orada desde dentro
a quien anida.
Tablas donde se amasó la vida,
tal vez lo único que uno atesora al ausentarse,
es el recuerdo en los otros
del haber sido bueno.

Mi corazón se hace niño de nuevo.
Huyen del fuego algunos bichos,
la vieja cama chilla
como voz de madre al parir que viene de lejos.

Imagen demasiado inmóvil
Ya no llanto,
no hay palabras
estoy parado aquí donde antes y después habrá otro
por si alguien me necesita.

Estoy aquí parado
viendo arquearse en la fogata
un pedazo del tiempo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

viernes, 9 de abril de 2010

territorio de gigantes

A muchos, tal parece
nos gusta jugar al prócer,
Inconsciente colectivo o implantado
pensaste que ibas atesorando algo importante
que ibas abriendo caminos,
inventando algo distinto.

Un día te diste cuenta que había huellas,
huellas antes que vos,
antes de tus pasos,
de otros.
Huellas,
algunas siguen
otras se pierden.

Socializar las pérdidas
y quedarse con los beneficios.
Tantos siglos de mentira para algo que
pudiera resumirse en dos frases.

Esta gente nunca quiso subirse,
y ahora no quiere treparse al mástil
de un barco que se hunde
pero no interesa.
Nunca interesa.

¿Cuál es la dignidad entonces de un ser humano
qué no puede decidir siquiera sobre su
muerte,
sobre su vida?

La estatua de bronce no habla,
no responde,
su imagen ha sido también utilizada
como tu inocencia y sentimientos.
Es tan solo otro pequeño punto en la historia
Ella nunca pudo salvar a nadie
y aún sigue aplastando miles con sus sueños.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

martes, 6 de abril de 2010

Pleno vacío

Bicentenario hemorrágico,
asfalto sobre las raíces,
paciencia por la muerte.
Acaban de vender el último ataúd
habrá que echarse sobre el asfalto,
a falta de yerba verde.

Manchas rojas
en los adornos de este matadero con guirnaldas,
manchas rojas,
las friegan y se quedan allí como una sombra.
Como átomos obstinados
porque todo está hecho de átomos
me han dicho,
me han contado
pero yo no me creo nada
soy parte de esta enfermedad endémica
llamada: Porteño.
Los que llegaron antes de irse
los del malón diario sobre su propio pago
los de voz de volcán
acá en el llano.

En el anonimato que atraviesa todo
me animo a admitir
que seguimos conspirando contra el Sol
y aguardando tan amargamente como en vano el triunfo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)
Porteño: Natural de Buenos Aires.

domingo, 28 de marzo de 2010

¿Cuales son los colores?

Ruido a costal de huesos,
otro día con su rumbo pesado
que le pasa por arriba a las ilusiones.

Viento en la Capital,
este lugar no sabe de brisas, creo,
ni de idiomas suaves.
Tal vez por no saber otra cosa más que la esperanza
hoy seguí creyendo en lo que creo,
y creo...
que es lo único que sabría decirte.

Creo también,
que voy a seguir unas cuadras más allá
antes de pensar para donde sigo.
Tengo la mejilla y el oído atentos,
tus labios tal vez me recuerden, o digan,
cuales son los colores de las cosas
que tengo que buscar

Tus labios...
Cuando logre encontrarlos,
¿a dónde?

Ilusiones en pedazos,
tiempo sin concesiones,
calle empedrada de las buenas intenciones
donde engordan a montones
los que se nutren de inocencia.

Del juicio de los demás
no se desprende más sentencia
que lo que cada uno piensa de si mismo.

Pobre,
no entendió el catecismo
de los que visten a dios y al diablo
de sala de espera para el propio infierno.

Quien sabe si el destino deja rastros,
o si es culpa de los años
o del que los anda anticipándose al miedo
el conformarse con apenas hacer la sombra prevista
entre las sombras.

Averigua
¿cuáles los colores?,
no te conformes,
tarde o temprano intentarás destruirte
y tal vez al mundo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)


Yo sé que no amontono más razón
que la razón de ser un pobre criollo
José Larralde

jueves, 25 de marzo de 2010

Momentos que se tornan otro más

Tal vez sea hasta cierto que puedes dictarle a tu ser como sentirse,
pero será eso para gentes más expertas.
Yo,
vine apenas a ver inclinarse otra tarde el mundo
es, vaya si, un día tormentoso.
El agua va y va contra el paredón,
riñen por ver quien queda y quien se va sin importarles el escándalo.
Como dos ebrios que compartían el vino hasta recién
y ahora de pronto se desconocen.

La del viento es la canción que está en todas partes,
amiga, ayudame a salir del re menor,
que el río se agita y las amarras no se sueltan
de botes y barcazas que han tenido hoy franco.
Como tampoco se sueltan las amarras sin sentido y transparentes,
de mí,
y de tantos
que estamos estancados sin saberlo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)

(no sé que opinarán las/os lectores, pero últimamente siento que me está cantando Joe Cocker con un coro femeninio de fondo en los poemas. Aclaro a Joe que si es él no tengo para pagarle más que un scotch.)

lunes, 22 de marzo de 2010

Mientras espero que pasen las nubes

Notas las tardes como flotando dentro de un espejo algo opaco.
un espejo que compartió con la humedad siglos.

Parece que nunca fueras a darte cuenta amiga,
que el Sol está adentro tuyo
que las memorias se escriben en un cuaderno de viento.
Tal vez...
estoy pensando,
tal vez nunca vimos el Sol,
por eso no sabemos aún como buscarlo.

Entre lo que es y lo que debería ser,
algo de la senda del mañana se va angostando en resignaciones

y yo voy,
o más bien: sigo
barajando posibilidades que tal vez no me correspondan.
Voy, por esta herida gris en la llanura
desangrada en calles
estuve perdiendo parte del día,
veré que hago con lo que me queda.
Por ahora escribo este poema
que cuenta como pasan unas nubes.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2009)

viernes, 19 de marzo de 2010

Tiempo de ir ganando

¿Qué sentirá una manzana cuando una linterna apresurada le ilumina el verde?,
¿o las caras estaqueadas en la Isla de Pascua de su mundial fama
a cambio de su condena de siglos adustos ignorando el cosquilleo
de las gotas de rocío poblándole las grietas?

¿Qué pensará el semáforo de no poder girar el cuello y mirar a donde va tan apurada
esa gente que lo mira con fastidio?,
¿de no poder estirar piadoso su amarillo aunque siga esta lluvia?

¿Quién habrále puesto a la guitarra seis cuerdas?
¿Quién dijo basta?

Ojo del sur, ¿cuándo?,
¿sobre cual baldosa de que calle, habrá decidido que yo naciera
desnudo y doliente como todos?

Ojalá algo desatara ciertos nudos, o naciera la gente
con reservas de paciencia o tijeras
Ojalá pudiera alargar esta línea hasta abrazarte,
yo te regalo mi paciencia.
Esa bengala que solté a pleno mediodía
cuando tu planeador pasaba en vuelo no planificado.
La lancé parado sobre una lengua del arrecife de coral
desde el que suelo asomarme los domingos.

Pez que no sabes gritar,
pensabas que todo se acercaría estando simplemente allí
pero el tiempo pasa insoluble como las olas
y en tu piel se cataliza la sal

¿Qué será un siglo para una mariposa?
¿Qué será la libertad para un hombre empleado de este mundo?
¿Qué será esta calma,
más que un pozo en el aire?,
Cómo será dar la vuelta,
me pregunto un gol abajo
a los cuarenta del segundo.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)

martes, 16 de marzo de 2010

Bajando la placenta

Única salida,
se aproxima la luz,
La vida tiene un plan,
un plan maestro, detallado,
expreso claramente.

Pero hay mucha confusión,
mucho enredo,
vos soltá el cordón,
no tengas miedo.
Tu instinto te ayuda,
intentarán plagiarlo,
inventarte necesidades,
implantarte miedos.
No es nada personal,
nomás puedo decirte,
a todos nos sucede.

Llegará el momento en que aprenderás
las pocas reglas valederas.
Y te darás cuenta que pese a la razón,
llegado el caso,
harás cualquier cosa.
Cualquiera a tu alcance,
cualquier cosa
porque quien querés, te quiera.

Puede parecer pretencioso,
pero acaso de eso se trata,
verdad y desengaño.
Seriedad y necesario desenfado.

Suelta el cordón,
preparate para asfixiarte de aire,
No tengas miedo,
aún perdido el rumbo
habrá siempre algunas cosas que te recuerden este viaje

Tu pequeño mundo se agita,
se aproxima la luz,
tranquilo.
La vida tiene un plan,
un plan maestro, detallado,
expreso claramente.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

listen up baby

sábado, 13 de marzo de 2010

Trámite

Timbrado impago,
copia pálida.
La fecha apenas se deja ver.
Sin nada importante,
sin tu firma
sin reclamo,
frente y dorso de otro día más sobre esta tierra.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)

miércoles, 10 de marzo de 2010

La vida nos separa

Adoquines,
milagrosa voz,
ojalá nunca más calles.

Contraste,
avenidas llenas de silencio,
calles y calles
y seguir.

Brotes prisioneros,
Nadie paga su rescate todavía.
brotes,
¿cuándo a mi ventana?

Brotes,
brotes.
Día,
Rey,
Sol,
padre mío,

¡Salud!

Están armando los puestos de la feria en que se venderá mi sangre;
y el que puede compra lo que le falta,
lo que llora en madrugadas.

Vientres arrancados,
niños apartados de su alegría
por quien los odia,
por quién los amó
y ya no.

Soñé que compraba un arca,
quise salvar al mundo
sin comprender que cada cual vive en el propio.
Quise salvar, sin poder salvarme.

Padre,
padre,
padre,
disco rayado,
comprendo que estoy solo.
Tu luz se pierde en la distancia
las sombras desfilan errabundas,
dispersadas.
Junio juega su cuatro de oros,
la noche va llegando de aquel lado

Amarillo cadáver,
tiempo en que todo se detiene para rehacerse.
Música de grillos, esta vez,
no mal presagio.

Padre,
padre,
padre.
De íntima voz,
de corazón escaso,
te oigo diciendo:

“Yo era,
vengo de dormir
Tú eres ahora el espejo
Donde va la gente”

¡salud!

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

lunes, 8 de marzo de 2010

Carbunco

Delgada cinta de la vida,
viene la muerta atada a su cabo,
en un solo e inseparable nudo.

Ni abuso,
ni piedad.
No hay lealtad aquí,
tan solo tiempo.

Espora suelta,
cuerpo hinchado tumbado de lado.
Nadie lo toca,
mira sus colores
la muerte está cantado dentro;
las paredes
comienzan a gastarse.
La sangre lo va abandonando por cada orificio,
asoma y coagula
y la que viene detrás tropieza con ella.

Penúltimo suspiro,
espora suelta.
Muere lento,
como muere la pureza
Podrías tocarla con la mano,
pero mejor vete.
Mira sus colores,
catedral oscura de la que la sangre mana.
Las paredes a punto de reventar,
la muerte está cantado su antiguo himno dentro
el del dolor y la incertideumbre,
el del llanto y los grandes precipicios;

el de la última estrofa

que rima otra vez con vida.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

jueves, 4 de marzo de 2010

Flecha imantada de oestes

Los días
solo rutina irracional
de noche la tregua.
No es el Sol quien castiga
es la costumbre de sentirse muy altos de algunos.
Yo no los culpo ni los disculpo.

Olor a alba,
de fondo la calle.
Asfaltaron la ternura
van al tranco los imperturbables a sus quehaceres
Esperando las noticias,
olvidados

de sorprenderse a sí mismos.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

lunes, 1 de marzo de 2010

Espejo de aguas

mentira con que me conformo
mentira,
mentira
mentira

no se puede pintar un Sol furioso y blanco sobre esta hoja como debiera,
los días se acortan,
lo amarillo desfallece
y tú te apenas de mi ausencia
y no es cierto

mentira derramando lluvias de lágrimas en la tierra muerta.
Espera a la sombra
por orden de un capataz de tiempos que se alargan

los párpados han tornado en plomo,
aguardo en vano su mirada.
Con deseos de llorar
estoy volviendo a mi altura,
voy trepando en espiral los caminos
y en la mente
al fondo del desengaño
un:

pero quizas...

Ya no,
que el que tiene dominio y voz,
que el que puede hablar
un día ordene que triunfe el amor
yo por ahora:
mentira,
mentira,
tres veces mentira

me digo,
me repito.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2010)

viernes, 26 de febrero de 2010

¿De cuál modo podría?

Bonito andar,
Roba miradas,
Se va, se va
Y otro viene
hasta convertirse en olas

Limosna para el infeliz,
he vuelto al folklore por vos,
¿lo sabías?

Tengo hambre,
tengo sed,
ya no quiero negativas.

¿De cual modo podría hallarte dispuesta?
muero ya
ya me ausento.

Me conformaba con estar bajo tu sombra,
muy lejos de aquí,
hoy no voy, parto mañana,
aquí el hambre reina,
la fuerzas desfallecen.
Adiós,
adiós,
voy subiendo a las cumbres.
Un extremo de mi ser rompiste,
el que me ataba a este valle de lágrimas.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

martes, 23 de febrero de 2010

Agua Rica

Sin respuesta.
Allá arriba, mareados acaso de tan altos sentirse,
no creen pertinentes las preguntas.

Enseñale a tu hijo a sentarse y aprender a morir,
esa es la consigna.
Tuyo es tu dolor,
lo demás nos pertenece.

Entusiasmada violencia,
otra vez las botas sobre la sangre derramada
y dos veces no son una vez,
lo sabemos.
Sabemos de gobiernos comprados
de mentiras,
de intereses;
de que vendrán a quitarle al más indefenso lo poco que aún le quede
y no marcarán su tumba para que nadie se entere.
Para que nadie sepa que la única libertad necesaria para esta democracia
tal parece es la de empresa.

Ojos de águila,
piel cubierta de oro,
garras de puma.
Puedes pedirles explicación,
pero de tan altos sentirse allá arriba,
no responden a las preguntas.

Enseñale a tu hijo a sentarse y aprender a morir
esa es la consigna.
Tuyo es tu dolor,
lo demás nos pertenece.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)
Dedicado a la gente de Andalgalá y a su lucha contra la minería a cielo abierto de la empresa Yamana respaldada por la acostumbrada casta corrupta y asesina que puebla estos lares.

sábado, 20 de febrero de 2010

Ir ahí

Cielo,
cielito.
No termina nunca,
ni de ser azul

Por el corredor imaginario que te arman entre las construcciones los rieles
yo te sigo
allá sobre mi viejo barrio.

Tormenta que pide entrar,
pasa un tren
aves que migran,
tremendo viaje

Una rueda de fierro les devuelve su silbo de tristeza.
Playa de maniobras,
cerca acaso el tiempo de detenerse.

Nubes,
estación,
bandada,
se queda ahí,
no pueden volverse al norte.
Les grito y no oyen
sin embargo algo les dijo que vinieran aquí.

Esto que parece una especie de película,
es una foto en que sin apuro va lloviendo.
Una que saque una vez con la mente
mientras iba creciendo en silencio.

Cielo,
cielito de arriba de mi barrio
el tiempo ebrio y loco ha perdido el destino de uno,
con desdén lo retejemos.

Barrilete de sueños mientras no se corte el hilo
el tiempo esta después y antes
de esto que me niego a saber como se llama.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Que despierte

Baila soltero,
aplaude y sonríe
que el tiempo de afligirse ha de llegar,
el tiempo de ya no poder
cuando lo que hicimos sea medido y pesado
por nuestra conciencia.

¿Cuál tu argumento?
¿Qué contestarás?

Mundo,
multitudes que marchan viajando sin saber a donde;
vida de lucha constante
acaso para todos pareja,
o no.

Has presente tus anhelos,
busca, soltero
vence el miedo
ven a la noche,
donde otras y otros
buscan y luchan.

Sino siempre pensando en la ausencia,
siempre después,
siempre tarde,
postergado, inerte,
petrificado,

Cartel de vacante dentro,
sin arrancar,
aflora,
te atormenta.
Si has andado caminos,
entonces besa los campos salvajes,
las selvas,
prueba,
sino
¿por qué los labios?

Cosas que quedan o pasan,
al que por cobarde es infeliz miran todos con asco
ninguno es pariente suyo.
Lo sabes,
lo has sentido,
aunque no se haga palabras.

Imagina que esta quemándose este mundo,
esta ardiendo,
justo bajo tus pies
aquí,
en esta superficie
en que todo vamos
amontonando cansancio.

Tierra gastada,
tiempo irremediable,
felicidad y desengaño

Contrabajo marca el tiempo,
el corazón vacío repite el eco.
Domingo un poquito más domingo,,
tango un poco más tango
Sonrisas de cotillón,
tendón cansado

Suéltate,
que el tiempo de afligirse ha de llegar
el tiempo de ya no poder.
Vence el miedo,
ven,
donde otras y otros
luchan y buscan.
Cada tropiezo es un pedazo de la vida.

Préstamo exigible,
en vano el óleo,
cada uno da su opinión,
pero la verdad es que todos, malos o buenos,
vamos al olvido.
No puedo más decirte yo,
que soy buey y arador

Aunque la paciencia desecha,
aunque no quieras
ven a la noche,
aplaude y sonríe,
baila,

soltero.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

domingo, 14 de febrero de 2010

Rutas erradas

Frío y lejos del mar,
como una tundra.
Silencioso,
como lugar al que nunca van los pájaros.

Camino no hay,
ni necesidad de hacerlo.
pocos se animan a este viaje;
Pocos se animan a decirte
que amordazaron al pibe que llevan dentro.
Que acaban de firmar un contrato
que los opone a su esperanza
y se han sentado a esperar sin más
que mañana sea otro día.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

jueves, 11 de febrero de 2010

Halo de incertidumbre

Poner en quien y cuando la confianza
Presencia inútil
Para que estás acá
Para comparecer, parece,
o por costumbre

Olvidé que significa la anotación que hice al margen del cuaderno,
Seguramente
Algo que no debía olvidar.

La avenida sigue al Sol,
el parque sigue recostado a la sombra
como alguien que descansa de un viaje.
El viento le pide al invierno manos
para golpear las puertas por el mismo
para que alguien abra
ya de una vez por todas
antes de la última vez.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, febrero de 2010)

lunes, 8 de febrero de 2010

Devónico

allí están,
tal vez caídos del cosmos
tal vez los sembró allí una inmensa, generosa, mano
de las aguas a la costa
invertebrados
seres simples
el planeta se ha enfriado lo suficiente
para ese pequeño gran paso.
Todo parece solitario,
previsible,
silencioso.
todo inmóvil,
salvo ellos que están allí incógnitos,
indescifrables.

Nadie entiende el mecanismo,
nadie, aun ellos.
Pero algo parece convocarlos,
se van dando cita,
emergiendo con torpeza
unos persistirán,
otros desparecen.

Hay un diseño tal vez aparente,
una trama que se va urdiendo,
pero todo prematuro,
este es el panorama temprano
de un amanecer muy nublado y tormentoso.

Pequeños seres simples
bajo un entorno ajeno a las vivientes vicisitudes.
La atmósfera aún huele a azufre
y aquí nadie ha dicho aún la última palabra,
ni la primera.
Faltan mil quinientos millones de años
para las promesas,
el amor
o la guerra.

viernes, 5 de febrero de 2010

el del sueño

recuerdo y sueño,
horizonte indivisible.
El camino de paraísos,
la vieja casa de mi tío
las herramientas que no alcanzó a guardar
antes de irse a su mundo de domingos

un rollo de alambre dulce,
tijeras,
azada,
más allá una pala,
concavidad abierta a la lluvia
mirando descarada al cielo.

Herrumbre,
urdiembre de emboscada.
Herida fiel la de su espalda contra el suelo
esa mancha anaranjada que su contorno dibujara
se me trepa por los dedos al tomarla.

Enseñanza
la de ver oxidadas a estas cosas.
La de ásperamente acariciarles la pobreza.


No estés.
No te quedes también vos
a disposición del tiempo.


El Poeta del Asfalto (Exaltación de la Cruz, marzo de 2009)

martes, 2 de febrero de 2010

Aunque tenue la señal

No creo saberte hablar correctamente,
pero estoy sin excepción peleando con la regla.
Mientras un montón de voces en donde debiera estar la tuya
me dice: ¿no ves que no podés?

Pero no,
si no hay puente,
hay que encontrar la forma de inventarlo
quebrar silencio del lugar
aunque no quede más que decirse.

Perdoname si me como las eses,
perdoname si no pedí permiso para agitar tus fantasmas,
¿no ves que no hay nada atrás?
¿No ves que el ayer que decís tan duro
mañana será el hoy dejado estar?

Hola,
dejame utilizar una palabra simple
para quebrar el vidrio que separa.
Aunque lo creas inconveniente,
aunque no creo saber correctamente hablarle
a nuestra sordera
pero estoy sin excepción

peleando con la regla.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2009)

domingo, 31 de enero de 2010

Barco sin brújula,
reparado velámen.
Ya va el amor a un horizonte que se desplaza,
lo miro alejarse.
No maldigas tu suerte,
nada se pierde,
eterno el rumbo,
como eterna la ola que viene contra el casco.
Viene y viene,

y es otra ola.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)

jueves, 28 de enero de 2010

madrugada en seis cuerdas
punteo lento,
jardín aletargado.
Esperar que broten las flores puede llevar tiempo,
tal vez algo más que esta vida.

Humedad condensada en los alambres,
placebo de rocío.
No sé si es esta la posición correcta
para recibir el Sol en las mañanas
por ahora,
una mano muy alta siembra estrellas
mientras lamenta:

“yo dirijo el tiempo,
pero soy tan solo otro desdichado.
Más me valdría
manejar a voluntad a quien me ama y quien me odia.
Pues ante el olvido,
¿para qué el tiempo?
No sé si será este
el de quedarse esperando
tal vez algo más que esta vida,
o el de adormecerme.”

Humedad,
Luz furtiva,
semilla con miedo a corromperse
cuerda que sin querer se gasta.
Punteo lento
de una juventud desperdiciada,
madrugada en seis cuerdas,
temor,
neblina
y calma.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2010)

lunes, 25 de enero de 2010

Incumplido

Nos entendimos pobremente,
tal vez, entre la gente,
ya no me reconozcas de ningún modo.

La noche pasó,
el farol iluminó con su luz angelical
el asfalto duro reflejó cuanto pudo

los insectos bailaron en trance hasta perder la piel
como tus deseos
una demente danza que no nos calma nada.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2010)

viernes, 22 de enero de 2010

Semilla es por vos

Hojas de mayo,
todavía alegres balancean
pero los tallos
tienen ya la orden secreta de dejarlas caer.

Algo en la presión del aire
busca hacerte implosivo.

Has estado guardada,
semilla,
amiga,
amigo.
Aguanta un poco más
solo falta un poco de tiempo,
un poco más de reparo
hasta desnudar tu primer brote tierno
a ese Sol hecho promesa.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, "Terraza Pola" diciembre de 2009)

Golpes, menoscabos, desprecio.
Parece ser que la generación que te antecede no quisiera que te reproduzcas.
Extraño mandato o locura, acción inentendible, marca permanente.
Oportunidad de manifestar,
interacción, momento en que el otro te atraviesa, placer de hablar con alguien que sabe de que se está hablando.

a Valeria, a los dos pibes. Ojalá todo fuera más fácil.

martes, 19 de enero de 2010

La desventaja de soñarte

Soñé maneras fascinantes de mundos que funcionan
pero para comer el pan,
hay que amasarlo.

A luz de la mañana
la nuez bajo su colcha verde
transmite una suavidad misteriosa,
una seguridad inexiste.
Porque cada cosa nacida en esta tierra
tiene destino de morir y ser semilla.

Cuando todo esto se seque,
cuando venga el fuego,
no guarden nada de mis cosas.

La extraño, o no es así,
pero no lo sabe nadie
ni el que lo sepan o no,
me justifica.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, "Terraza Pola" diciembre de 2009)
(Terraza suburbana, alcohol, humo, conversaciones con una amiga y un amigo, nocturnas interminables, voces intentando componer rompecabezas en el aire, relaciones familiares rotas, enfermizas. Que fue lo que salió mal. Que pude haber hecho. Que omitimos, que hicimos. Atmósfera densa, raíz emocional, escritos complejos, prueba y error, y prueba. Sepan disculpar estos divagues aun peores que lo habitual. Porque lo verdaderamente peor es que hay más...)

viernes, 15 de enero de 2010

Yendo sin ir



Fuselajes haciéndole al desierto sombra,
atmósfera pesada,
suspenso vuelo,
quizases sin fecha postergados.

Su cuerpo rígido arde al Sol de tanto ya ni carretear.
Acero preservado en este sitio sin rocío,
cementerio de alas
renglones en blanco,
bitácora de vuelos.

Trenes hundidos en polvo,
infalible programa
no subir
ni caerse.
Ninguna cosa que pueda doler.
Ninguna manera de ser feliz.
Enfermiza salud,
salud,
sin nada porque ni que brindar.
Esqueleto intacto,
Extraño destino entre posibles que elegiste.
Mucho,
pero mucho tiempo para pensar,

justo como no querés

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)
A ese 51% que odio en mí, y para todo la gente que aguanta mi forma de ser anti-acrobática.

martes, 12 de enero de 2010

campante y al desheredo

Papeles blancos que tornan amarillos,
como sea,
la letra es siempre oscura.

Los cajones vacío de tanto polvo.
De tanta letra para nada
de tanta bancarrota que alguna vez creí diversa,
no sé si rica...

No hace falta un sello,
pero el desheredo también acuña su formal escudo.

Formas de ser que acuné,
ninguna tenía lo que yo necesitaba
continué,
hasta que fuí declarado prescindible por mi propia sangre
y caí con mis preguntas
y un sonido que amortigua el bosque,
como toda rama seca.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, diciembre de 2009)

sábado, 9 de enero de 2010

Permeable de las penas

Galpón,
fábrica cerrada
cartel de no hay vacantes
ojo que mira.

Riachuelo
donde tal vez bajaron los abuelos
que nunca te conocieron.
Mismo barro,
misma pisada,
pero hoy el hueso y la carne es de otro

La mujer tiene menos de un diente, creo,
un hijo por cada arruga que le atraviesa la cara
Globo-ilusión de forma humana
pide a gritos que lo exploten
entre esta inflación de la decencia.

Cinto al que no le cabe otro agujero,
Río tornasol,
Ceniza de otro tiempo
Martes de carnaval,
Río
sin Janeiro.

Costado no sensible a estadística,
Farsa larga, mal reparto.
Miopía urbana,
ojo de gasóleo,
pupila de hidrocarburo.
Catarata de la bondad que no se opera
tal vez inevitable pérdida
que se concentra en los lugares de corriente calma.

Espejo horizontal,
lugar donde mirar la ciudad del revés,
reflejo sobre las aguas.
Imagen ondulante, multicolor.

Riachuelo
donde tal vez bajaron los abuelos
que nunca te conocieron.
Mismo barro,
misma pisada.
No éramos tan buenos ni tan malos como pensabas.
Simplemente: ajenos.

Bienvenido,
has venido a sacarle una postal a los escombros
mientras paciencia de zapatos mojados,
cuida tu automóvil por monedas
entre este bautismo de viento.

La cámara relampaguea.
No se oyó el trueno
pero acá afuera,
en esta orilla de la ciudad,
sin pronóstico llueve

sobre quienes tal vez menos lo merecieron


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, enero de 2010)
al barrio de La Boca, a la parte de mis antepasados que tal vez hayan bajado allí,
y hayan vivido en esas casas hechas con los cascos de los barcos y lo más provisorio. A los que no consiguen una forma de sustento para sus hijos, a los que se soltaron justo antes de que aclare, a esos seres que tanta falta hacen, los que mantienen la sonrisa en las tormentas.