miércoles, 15 de octubre de 2008

Como hongos

Lluviosamente Buenos Aires,
todo gris el cielo,
tres días que no para.
Ahora comprendes:
azul no es tristeza,
por más que confunda
alguna lengua extraña.

El que armó el cielo
tal vez lo desarmare un día
sin consultarnos nada.
Yo creo en todo caso que no hubiera querido
que estés triste.

Copiosas gotas frías
no podrán evitar que salgamos.
Que vayamos más allá de nuestras mentes;
de los sueños a las cosas,
a buscarnos
a crear,
a romper,
ilusiones
o cerrojos.
En un cajón guardo los versos esta tarde,
me voy a ver que pasa.

El Poeta del Asfalto, Buenos Aires mayo de 2008.

1 comentario:

David E. Alvarado dijo...

Yo me vine a ver qué pasaba por aquí... Llueve en Buenos Aires??

Aquí, en El Salvador, a dejado de llover, por el momento pero, algunos versos están todavía en el cajón.

Que bueno que éste no lo dejaste allí, en el cajón.

Slds.