miércoles, 18 de junio de 2008

algo que ya sé

mientras escucho a led zeppellin
y su fallida escalera al cielo,
amontono diálogos sobre el absurdo
en la habitación roja
donde la vida se mide por actuaciones
las actuaciones por sonrisas
las sonrisas

no se miden.

pero ya no me las rajo en la cara
con dos gestos precisos.

no debí beber vino
esta tarde de cansancio,
con noche que amenaza más palabras
mucho menos mezclarlo
con cerveza barata
autocompasión
rencor
y sátira .

mucho menos escribirla
a sangre,
sin comprobar por la pequeña mirilla
si eran amigos
o enemigos conocidos,
si solo era yo
o venía alguien más

si solo era nadie
o eran todos
gritando en mi cabeza.

si fuera un buen amante
nunca dejaría escapar una mujer,
si fuera un buen trabajador
nunca dejaría escapar un trabajo

pero la rutina cambia
sin darnos tiempo a elegir ser mejores
o algo que no somos
o algo que creemos ser.

y sigo sin rajarme la sonrisa
aunque por dentro me ria
de lo ajeno
que a veces me resulto,
como un desconocido
que guarda llaves en su bolsillo
y conoce todos los pasos que va a dar.

ya el cielo demostró
que no admite escaleras,
y las calles llenas de bares
solo tienen de cliente a lone star

y en realidad nada es tan extraño
ni tan imprescindible
solo fluye

se deja llevar por la situación.


john ash, madrid, 18 de junio del 2008

1 comentario:

Gustavo dijo...

Y tienes razón, somos sólo lo que somos cuando estamos solos.