lunes, 15 de diciembre de 2008

Entre nos

la ciencia alborotada
corriendo atrás de cada primer hallazgo
para publicarlo, venderlo
y luego desmentirlo.
A veces pienso contrario a mis ideas,
cerrar un tanto el círculo
a tanta contradicciones y confusiones
ser la gramilla que crece trabajosa bajo el bosque.
Lograr disipar entre todo las motivaciones que podrían unirnos a vos a él, a mi.
Comenzar a hablar,
Pero hablar en serio de las cosas que nos interesan
utilizando el peso de nuestra inocencia contra la pared de lo conveniente,
la zanja de lo correcto
tal vez saltarla.
Muchos van por ese cauce
a un mañana parecido al ayer,
demasiado parecido para mí,
pese a tantos adelantos.


El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, noviembre de 2008)

2 comentarios:

David E. Alvarado dijo...

Oye, este poema es muy serio, lo que dices me parece muy acertado.

Chusku dijo...

David. Es bueno reflexionar a mi ver sobre lo que por común se nos ofrece como "lo normal". Se puede coincidir o discentir, lo peligroso es a veces hacer como el avestrúz.
(Que no sé si en relidad harán eso que dicen que hacen porque dicho sea de paso, nunca vi uno más que en fotos.)

Saludos.
Luis