domingo, 5 de abril de 2009

Dejaré mi corazón para que lluevas sobre él

Algodones sin proa para navegar
¿deslizan o ruedan?
se van tierra adentro
parece que alguien las tira o más bien parece,
¿qué parece que tiene?;
un pie de aire que tiene parece
con el que va tanteando desde más arriba
la huella que los vientos le han abierto.

Tiene un poco de frío y sueño,
una forma algo grotesca con que espanta a la aves de su paso.
yo plantado a la masa la veo que pasa
vengo a ser algo así como su testigo.
Sombra me hace como recordándome
que es libre y animal,
que se va rumbo al horizonte
y que se llama nube
mientras escribo el punto final a este poema
que casi de nombrarla se me olvida.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, marzo de 2009)

2 comentarios:

DeaR dijo...

Inciais bien, finalizas genialmente... así escribes. Por eso vengo y vengo, y vengo, y vengo, y vengo...

Saludos a tu Argentina desde mi El Salvador.

Casi se parecen nuestras bandera!

Chusku dijo...

Saluods, che.
Pero si el salvador va a ser argetino, no sé quien nos va a salvar.
jajjaja

Luis