viernes, 26 de septiembre de 2008

Palabras para gente solitaria

No puedes vivir en un peñasco,
no caigas en la trampa.
La ciudad es una piedra sin oídos,
nada es casa,
al corazón
ni una entrada.

El viento barre hojas muertas,
pide pista el invierno,
el polvo se burla en nuestra cara.
Arriba el viejo Sol,
y abajo de nuevo.
Pronto el neón será una carcajada.

Un viento por el esqueleto frío.
Eres apenas otro caracol que se detuvo aquí
con todo lo que eso acarrea.
Otro teléfono que te traga la moneda,
un zafiro falso el cielo.
No podemos subir.
Deberemos quedarnos anclados,
viendo como atardece.

El Poeta del Asfalto (Buenos Aires, junio de 2008)

2 comentarios:

David E. Alvarado dijo...

Otro teléfono que se traga la moneda...

casi siento que era yo
quien ponía esa moneda
en la ranura.

Chusku dijo...

¿No me digas que eras el que estaba sentado arriba de su valija con los dos puños sosteniendole la "pera" y mirando el reloj de la estación esa tarde?

Saludos
Luis